15 ene 2012

Amor...


Lo quieres todo...
Deseas tantas cosas que, apenas sin darte cuenta, se contraponen, se contradicen, se confrontan.
Entre ellas comienzan un lucha interna por el poder cuyo final siempre acaba siendo el mismo.
Te arrastras, deseas... y el deseo acaba contigo justo cuando puedes abrazarlo.
Dime, ¿por qué tanto empeño para luego no sentir?

Recuerda los espacios de silencio, esos que nos ayudan a respirar en el segundo que marca el comienzo de lo oscuro y el siguiente que lo confirma.

Nunca quise desterrarte de mi mundo...
No sabía que al salir corriendo también me llevaría partes de ti necesarias para seguir con una vida...
Una vida sin mí. 


                 





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