Narcotizada por la tristeza de la Madre Tierra.
Mientras el sinsentido amenaza, cada día, con destruir la deshumanización
que nos invade a todos …
La naturaleza sufre una guerra firmada con cada uno de nuestros nombres.
Los espacios de silencio son, cada vez, más y más pequeños …al ser sustituidos, a diario, por los gritos de quiénes sienten amenazada
su estabilidad prefabricada.
Los espacios de silencio son, cada vez, más y más pequeños …
Porque al depender de los otros para vernos reflejados, nos sentimos realidad.
Al tiempo de estar perdiendo partes de nosotros mismos
en cada estúpida e inútil batalla,
sintiéndonos fragmentados, cansados y tristes,
Comprendemos que nunca se puede silenciar la voz del inconsciente.
Todo esfuerzo por negar la ambigüedad de la vida,
toda lucha contra la libertad del ser …
es una guerra perdida de antemano,
un sufrimiento innecesario,
una autodestrucción continua.
VeroLópezFernández
No hay comentarios:
Publicar un comentario